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Editorial
ALGO MáS SOBRE ACTITUDES
Yo creo, estoy convencido, que la vida no se hizo para sufrir, sino para ser feliz. El fin de la vida, su único objetivo, es alcanzar la felicidad.
La felicidad es la tranquilidad interior que tiene el hombre que vive según sus principios y que posee la sabiduría para saber que la vida en esta tierra no lo es todo.
Pero la felicidad depende de las diferentes actitudes que tenemos ante las circunstancias que nos toca vivir. Lo que quiero decir con esto es que no es importante lo que tienes, o en qué país vives, de qué raza eres o lo que haces para sobrevivir. Lo importante es lo que piensas de ello y cómo lo utilizas para alcanzar la felicidad a la que estás llamado.
Conozco personas que tienen todo el dinero que pueden desear y sin embargo son infelices, conozco otras personas que no tienen casi nada para vivir y son felices. Conozco también quien tiene dinero y poder y es feliz y quien no tiene casi nada y es infeliz. Lo importante no es lo que tienes, tampoco lo que haces. Lo importante es qué actitud tienes hacia ello.
Si no te dedicas a renegar de la vida por lo que no te ha dado o por lo que sí le ha dado a otros y, por el contrario, te enfrentas a las circunstancias y las aceptas (desde tu temperamento, tu forma de ser y de pensar, tu educación, tu nivel socio-económico, tus amistades, tu familia, etc.), puedes ser feliz.
Sólo la actitud positiva nos lleva hacia una verdadera y duradera felicidad.
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