Hacia finales del siglo XIX el músico y educador austriaco èmile Jaques Dalcroze desarrolló un método para el aprendizaje y experimentación de la música a través del movimiento. Sostenía que el organismo humano es susceptible de ser educado eficazmente conforme al impulso de la música. De esta manera se convirtió en el precursor de la musicoterapia como alternativa médica para el tratamiento de diversas enfermedades.
Esta práctica terapéutica consiste en la utilización de la música y/o sus elementos por un profesional calificado, con un paciente o grupo, en un proceso destinado a facilitar y promover: comunicación, aprendizaje, movilización, expresión u otros objetivos terapéuticos relevantes a fin de asistir a necesidades físicas, psiquicas, sociales o cognitivas.
Lo que se busca es restituir funciones del individuo para que alcance una mejor organización intra e interpersonal, y por tanto, mejorar su calidad de vida.
¿Cómo cura la música?
La influencia positiva y terapéutica de la música es un asunto complejo, condicionado por la estructura y las funciones del sistema nervioso central y el sistema neurovegetativo, las glándulas de secreción interna y los órganos internos. Todo ello se conjuga en una complicada cimentación con la obra musical, con su melodía, su armonía, su ritmo, el timbre y la disposiión psíquica particular del paciente.
La música, según las características señaladas, puede movilizar o bloquear la sensibilidad emocional del sujeto, su memoria, su imaginación y sus representaciones mentales.
El terapeuta que utiliza la música como método del tratamiento debe saber con exactitud cuándo y cómo debe reforzar o debilitar, según sea necesario, esas cualidades inherentes al ser.
Ciertas pautas sónicas pueden generar per se ondas cerebrales alfa. Cuando se escucha una melodía, el cuerpo tiende a seguir el ritmo. No hace falta una concentración profunda en lo que está ocurriendo, sino que debe dejarse que se produzca como un sintonía automática y sincrónica. De esa manera, el efecto de la música se irá convirtiendo en una especie de masaje sónico que ayuda a eliminar las tensiones, provocadas por una vida cotidiana cargada de estrés y ansiedad.
La musicoterapia se sitúa dentro del campo de la medicina recuperativa y está indicada para el estrés, problemas de socialización, además de trastornos físicos, mentales y emocionales y sirve como un regulador de los estados de ánimo.
En la tercera y última parte parte hablaremos de las piezas o melodías apropiadas para ayudar en el tratamiento de cada problema de salud particular. |